En España, las ganancias obtenidas al vender criptomonedas tributan en el IRPF como ganancias patrimoniales, dentro de la base imponible del ahorro. Esto aplica tanto si vendes por euros como si intercambias una criptomoneda por otra.
La regla 50/30/20 es una forma sencilla de repartir tus ingresos sin tener que llevar un control detallado de cada gasto. El 50% se destina a gastos esenciales, el 30% a gastos personales y el 20% restante a ahorro o inversión.
No hace falta un capital grande para empezar a invertir. Con aportaciones pequeñas y constantes a un fondo indexado o un plan de inversión automatizado, el interés compuesto se encarga de hacer crecer ese dinero con el paso de los años.
Un roboadvisor es una plataforma que gestiona tu dinero de forma automatizada, normalmente invirtiendo en una cartera de fondos indexados ajustada a tu perfil de riesgo, que se define mediante un breve cuestionario inicial.
Cuando la inflación sube, cada euro que tienes guardado compra un poco menos que antes. Si tu dinero está en una cuenta sin interés, esa pérdida de poder adquisitivo ocurre de forma silenciosa, año tras año, aunque el saldo no cambie.
Las apps de control de gastos se conectan a tus cuentas bancarias y categorizan automáticamente cada movimiento: comida, transporte, suscripciones, ocio. Esto te da una foto clara de en qué se va tu dinero sin tener que anotar nada a mano.
Una cuenta conjunta permite que dos o más personas gestionen el mismo dinero, algo habitual entre parejas, pero también cada vez más común entre compañeros de piso o familiares que comparten gastos fijos.