El primer paso para salir de deudas es tener una lista clara de todas ellas: importe pendiente, tipo de interés y cuota mensual. Sin esa foto completa es fácil subestimar cuánto te está costando realmente cada una.
Una estrategia habitual es priorizar el pago de la deuda con mayor interés mientras mantienes los pagos mínimos del resto, ya que es la que más dinero te quita con el paso del tiempo, aunque no sea la más grande.
Mientras pagas, evita pedir más crédito para cubrir gastos del día a día, por tentador que parezca a corto plazo. Reducir gastos variables y destinar ese margen extra a la deuda suele ser más eficaz que buscar más financiación.