Un plan de pensiones es un producto de ahorro a muy largo plazo pensado para complementar la pensión pública en la jubilación. A cambio de ciertas ventajas fiscales, el dinero queda bloqueado hasta la jubilación o situaciones excepcionales muy concretas.
Esa falta de liquidez es justamente su principal inconveniente frente a otras opciones de inversión a largo plazo, como un fondo indexado, que ofrece ventajas fiscales distintas pero permite recuperar el dinero cuando lo necesites.
Antes de contratar uno, conviene comparar sus comisiones y rentabilidad histórica con otras alternativas, y valorar si el ahorro fiscal compensa realmente la pérdida de flexibilidad durante tantos años.